Cámaras empresariales y expertos advierten el peligro para la salud derivado por la demora en la importación de insumos críticos para análisis y diagnósticos. La falta de dólares provocó que fueran restringidas las autorizaciones de importación tanto de bienes y servicios no esenciales, como otros críticos entre los que se encuentran los correspondientes al área de salud.
Se están produciendo demoras en la importación de insumos utilizados en la producción nacional de medicamentos, medicamentos terminados y hasta elementos y reactivos utilizados en análisis y diagnósticos para pacientes que deben atender necesidades de rutinarias como de diferentes urgencias tales como transfusiones, cirugías, trasplantes y tratamientos por las diversas patologías.
Recientemente, empresas de salud enviaron notas y realizaron gestiones ante la Secretaría de Comercio y el Ministerio de Salud para agilizar el trámite de aprobación de los permisos de importación contemplados en el SIRA (Sistema de Importaciones de la República Argentina) sin que se haya logrado un resultado satisfactorio para las necesidades derivadas del sistema de salud de la población en general.
Tampoco son ajenos a esos problemas los laboratorios de análisis, cuyos responsables vienen denunciando faltantes y demoras de entrega de insumos para testeos y diagnósticos médicos que resultan fundamentales para definir el tratamiento de los pacientes. Hay que considerar qué tal lo indicado por las cámaras que representan al sector de insumos, productos, reactivos y diagnósticos médicos, las importaciones solicitadas y demoradas por las autoridades representan apenas el 1% del total del comercio exterior argentino.
Insumos para el diagnóstico
El desabastecimiento de insumos críticos en el sistema de salud impacta en múltiples procedimientos, cirugías y tratamientos, desde los más rutinarios y planificados, como así también para otros de carácter urgente e impostergables como los tratamientos oncológicos, transfusión de órganos, donación de sangre, detección de HIV, entre otros.
La falta de insumos, a su vez, impide el correcto diagnóstico, que puede derivar en terapias ineficaces, la prescripción de medicamentos que podrían tener efectos adversos o no ser los más adecuados para el paciente e incluso demorar los tratamientos e intervenciones de los pacientes que están en lista de espera en todo el país.
“Nuestros pacientes se quejan y con razón. Está en riesgo su vida”, manifiestan los referentes de las instituciones médicas. Es que el 70% de las decisiones médicas se toman a partir de diagnósticos, pruebas y testeos de diferente índole. “Lamentablemente por los problemas para importar, nos veríamos obligados a reprogramar nuestra actividad lo que impactaría y retrasaría tratamientos sensibles e impostergables de media y alta complejidad, afectando la salud de la población, tanto a nivel privado como público”, indicaron las empresas de salud.

