La temporada 2026/2027 arrancó tranquila en Argentina. Es una buena noticia y también una oportunidad: lo que hagamos entre octubre y diciembre define buena parte de cómo llegamos al verano. Acá van propuestas concretas para equipos de salud, municipios y comunidades.
Con el dengue solemos llegar tarde. Hablamos de él cuando los casos ya llenan las guardias, y para entonces el margen de maniobra es chico. Este año tenemos algo que no siempre tuvimos: tiempo. Vale la pena usarlo bien.
Dónde estamos
En el continente, 2026 fue un año de menos dengue. Hasta la semana epidemiológica 37 se notificaron 1.692.937 casos sospechosos, un 58% menos que en el mismo período de 2025 (OPS, citado en REC, 2026). Pero el promedio esconde focos que crecen. Perú ya duplicó los casos del año pasado, y Ecuador, Colombia, Costa Rica, Honduras, Panamá y México muestran aumentos en las últimas semanas. En varios de esos países predomina el serotipo DENV-3.
Por eso la OPS pidió a los países reforzar la vigilancia epidemiológica, virológica y entomológica, fortalecer el diagnóstico y consolidar el manejo integrado de vectores. Lo hizo ante dos señales: la proximidad de la época de mayor circulación en América del Sur y la intensificación prevista de El Niño (REC, 2026). En Perú, el aumento ya se asocia a las lluvias y el calor de ese fenómeno.
En Argentina, entre comienzos de agosto y fines de septiembre se notificaron 808 casos sospechosos. Solo 3 se confirmaron, los tres importados desde Brasil y Ecuador, con residencia en la provincia de Buenos Aires y serotipo DENV-3. No hay transmisión autóctona confirmada (Ministerio de Salud, 2026a).
El propio Ministerio advierte que estos primeros registros no permiten anticipar cómo será la temporada. También recuerda que 2023 y 2024 concentraron cerca del 82% de todos los casos registrados desde la reemergencia del dengue en 1997. Un comienzo tranquilo, entonces, es una ventana, no una garantía.
Desde los equipos de salud
No hay un tratamiento específico para el dengue, pero la detección precoz y una atención adecuada reducen en gran medida la letalidad del dengue grave (OMS, 2024). La clave está en reconocer a tiempo los signos de alarma, que suelen aparecer cuando baja la fiebre, y en manejar bien los líquidos con un seguimiento cercano. Eso depende de equipos preparados y de servicios organizados antes del pico.
• Actualizarnos ahora. El Ministerio de Salud lanzó la segunda edición del curso Actualización en abordaje clínico de dengue. Es virtual, autoadministrado, de 30 horas, y empezó el 22 de septiembre (REC, 2026). Es un buen momento para que todo el equipo lo haga, incluidas las guardias y el primer nivel.
• Pensar más allá del dengue. No todo síndrome febril es dengue. En el primer semestre hubo un brote de chikungunya en el NOA, y el Ministerio recomienda buscarlo entre los febriles inespecíficos (Ministerio de Salud, 2026a). Este año, además, la leptospirosis está por encima de lo esperado y la hantavirosis, en aumento (Ministerio de Salud, 2026a). Las lluvias de El Niño pueden sumar casos. En los primeros días los cuadros se parecen, y lo que más orienta es el antecedente: viajes, contacto con agua de inundación o barro, roedores en la casa o el trabajo. El laboratorio confirma; en dengue, NS1 o PCR durante la primera semana e IgM a partir del cuarto a sexto día (Melcon y Garcías, 2024).
• Ordenar la demanda antes de que llegue. Conviene tener definido el circuito de febriles, los criterios de derivación y el seguimiento de casos en domicilio. También hay que asegurar el stock de tests e insumos para hidratación. El brote que hoy atraviesa Chad muestra el costo de no hacerlo: faltan kits diagnósticos, la gente se automedica y llega al hospital ya con complicaciones (REC, 2026).
• Aprovechar la vacuna donde está disponible. En enero, Nación distribuyó 170.000 dosis a once provincias, que alcanzan para 85.000 esquemas de dos dosis separadas por tres meses. Están destinadas a personas de 15 a 39 años de 42 departamentos priorizados, empezando por el grupo de 15 a 19 (Ministerio de Salud, 2026b). Sostener la vacunación de la población priorizada y completar los esquemas pendientes es una tarea concreta para los vacunatorios. La vacuna complementa la prevención; no la reemplaza.
Desde los municipios
El mosquito Aedes aegypti vive donde vivimos: se cría en el agua que queda en recipientes, techos y patios. Por eso buena parte de la prevención es una tarea de gestión urbana, y el municipio es el nivel del Estado mejor ubicado para hacerla.
• Descacharrado antes del calor. Operativos de recolección de cacharros por barrio, con fechas difundidas, en lugar de jornadas aisladas cuando ya hay brote. Vale prestar atención especial a gomerías, chatarrerías, cementerios, terrenos baldíos y escuelas antes del receso de verano.
• Mirar el agua, no solo el mosquito. Donde no hay red de agua, las familias guardan agua en tanques, tachos y bidones, y esos recipientes se vuelven criaderos. Repartir tapas, priorizar esos barrios en las visitas y sumar el tema a la agenda de obras es prevención de dengue.
• Vigilar para decidir dónde actuar. La vigilancia entomológica, con ovitrampas por ejemplo, permite saber en qué zonas aumenta el mosquito y concentrar allí los recursos. Es una de las tres vigilancias que la OPS pide reforzar.
• Una mesa, no una oficina. Salud solo no alcanza. Una mesa local que reúna a salud, ambiente, obras públicas, servicios urbanos y educación permite repartir tareas y sostenerlas en el tiempo.
Desde la comunidad
Las campañas que funcionan no son las que más carteles ponen, sino las que logran instalar hábitos. Ahí las organizaciones del barrio tienen un lugar que ninguna oficina puede ocupar.
• Diez minutos por semana. Recorrer la casa y el patio, vaciar lo que junta agua, dar vuelta baldes y tapar tanques. Es poco tiempo y, hecho por todos, es la medida más eficaz: la fumigación solo alcanza a los mosquitos adultos y no elimina los criaderos.
• Escuelas, clubes, comedores y parroquias. Son los lugares donde la información circula con confianza. Un relevamiento de criaderos hecho por estudiantes o una jornada en el club llega más lejos que un spot.
• Un mensaje claro ante la fiebre. Consultar temprano y no automedicarse: ni aspirina ni ibuprofeno, porque aumentan el riesgo de sangrado (OMS, 2024). Si hay dolor abdominal intenso, vómitos persistentes o sangrado, hay que ir a la guardia sin esperar.
• Estar atentos a quienes tienen más riesgo. Las personas mayores, embarazadas y con enfermedades crónicas necesitan que alguien esté atento. Una red de vecinas y vecinos que pregunte ¿cómo estás? también es vigilancia.
Llegar antes
El dengue nos enseñó en 2023 y 2024 que la respuesta improvisada sale cara. También nos dejó equipos con experiencia, municipios que aprendieron a organizarse y barrios que saben qué hacer. Esa experiencia es el mejor punto de partida para esta temporada.
En la AASAP queremos que circule. Si en tu servicio, tu municipio o tu barrio están haciendo algo que funciona, contanos. Y te esperamos en el III Congreso Internacional de Salud Pública, el 30 de noviembre y el 1 de diciembre en Rosario. Allí las mesas sobre ambiente, clima y salud y sobre riesgos, emergencias y respuesta sanitaria tienen un objetivo común: pasar del diagnóstico a propuestas que se puedan poner en marcha.
Esta vez tenemos tiempo. Usémoslo.
Alejandra Sánchez Cabezas
Referencias
Melcon, M. O. y Garcías, C. (2024). Síndrome febril agudo inespecífico en pacientes ambulatorios: diagnóstico diferencial entre dengue, zika, fiebre hemorrágica argentina y COVID-19. Medicina (Buenos Aires), 84, 1215-1225. Ver artículo
Ministerio de Salud de la República Argentina, Dirección de Epidemiología. (2026a). Boletín Epidemiológico Nacional N.º 828, SE 38. Ver boletín
Ministerio de Salud de la Nación. (2026b, 21 de enero). Se inicia la distribución de la vacuna contra el dengue a 11 provincias del país. argentina.gob.ar
Organización Mundial de la Salud. (2024, 23 de abril). Dengue y dengue grave [Nota descriptiva]. who.int
Reporte Epidemiológico de Córdoba. (2026, 23 de octubre). REC 3.121. Incluye "Situación epidemiológica del dengue" (OPS, 20/10/2026), "Chad: se extiende un brote de dengue" (RFI, 20/10/2026) y el curso del Ministerio de Salud.

