Por Hugo Mercer y Marcela Bottinelli
Con el aplauso no bastaba. Los trabajadores de salud necesitaban y necesitan un reconocimiento y una protección sostenida y efectiva. A tres años del primer caso de COVID 19 en la Argentina, el Ministerio de Salud convoco en el Centro Cultural Kirchner a representantes de trabajadoras y trabajadores que constituyeron las primeras líneas de defensa frente a la pandemia. Enfermeras, promotores, terapistas intensivos, personal del Malbrán, de servicios de limpieza, Correo Argentino, administrativos y personal de salud en general que llenaron la bella sala Ballena Azul esperaban las palabras y gestos que iban a dar cuenta de ese reconocimiento.
Las primeras palabras fueron poéticas, expresadas en las voces de Virginia Inocenti y Antonio Birabent, quienes leyeron poemas en los que se aludia a la solidaridad, seguidamente Jilia Zenko y Lito Vitale hicieron cantar a toda la concurrencia la Cigarra de Maria Elena Walsh, canción que lamentablemente encontró múltiples ocasiones para dar cuento lo que le acontece a la población argentina. Tantas veces me mataron, tantas desaparecí y ….
Las y los trabajadores de salud que vieron de cerca el sufrimiento y que lo experimentaron en carne propia aplaudieron con entusiasmo y agradecieron el papel que los artistas habían cumplido durante la pandemia, brindando momentos gratos en medio del dolor y de la incertidumbre.
Los discursos de la Ministra de Salud Dra Carla Vizotti y del Presidente Dr Alberto Fernández fueron casi intimistas, agradecieron a muchas de las personas que habían intervenido desde los momentos iniciales. La gran mayoría anónimamente. Destacaron ambos el papel de liderazgo del entonces Ministro de Salud G.G. G y la capacidad demostrada por el Estado para acceder a todos los recursos imprescindibles. Intimista, también porque ambos apelaron a un recuento de lo actuado y cómo se reconstruyó la capacidad del sector público para guiar al conjunto de la sociedad en la adopción de las mejores conductas de Salud Pública.
Con el aplauso no bastaba. Los trabajadores esenciales necesitaban y necesitan un reconocimiento y una protección sostenida y efectiva. A tres años del primer caso de COVID 19 en la Argentina, el presidente Alberto Fernández, junto a la ministra Carla Vizzotti, convocaron al acto de cierre de "Un país, una respuesta", organizado por el Ministerio de Salud para homenajear a todos los equipos del país que trabajaron en el cuidado de la población para morigerar el impacto de la pandemia. El pasado 3 de marzo fueron convocados al Centro Cultural Kirchner representantes de trabajadoras y trabajadores que constituyeron las primeras líneas de defensa frente a la pandemia como enfermerxs, promotores, terapistas intensivos, kinesiólogxs, psicologxs, personal del Instituto Malbrán, de servicios de limpieza, Correo Argentino, administrativos, personal de salud en general, epidemiólogos, investigadores, transportistas, trabajadores de Aerolíneas Argentinas, fuerzas de seguridad e incluso algunos representantes del sector privado, llenaron la bella sala Ballena Azul y esperaban las palabras y gestos que iban a dar cuenta de ese reconocimiento.
Las primeras palabras fueron poéticas, expresadas en las voces de Virginia Inocenti y Antonio Birabent, quienes leyeron poemas en los que se aludía a la solidaridad. Seguidamente Julia Zenko y Lito Vitale hicieron cantar a toda la concurrencia "La Cigarra" de María Elena Walsh, canción con múltiples resonancias de lo transitado en diferentes momentos de su historia por el pueblo argentino. “Tantas veces me mataron, tantas desaparecí, sin embargo….”
Las y los trabajadores que vieron de cerca el sufrimiento y que lo experimentaron en carne propia, aplaudieron con entusiasmo y agradecieron el papel que los artistas habían cumplido durante la pandemia, brindando momentos gratos en medio del dolor y de la incertidumbre.
Los discursos de la Ministra de Salud Dra. Carla Vizotti y del Presidente Dr. Alberto Fernández fueron casi intimistas. Ambos apelaron a un recuento de lo actuado y cómo se reconstruyó la capacidad del sector público para guiar al conjunto de la sociedad en la adopción de las mejores conductas de Salud Pública. Agradecieron a muchas de las personas que habían intervenido desde los momentos iniciales, muchos de ellxs anónimamente. Destacaron ambos el papel de liderazgo del entonces Ministro de Salud Gines González García y la capacidad demostrada por todos los sectores del Estado para acceder a los recursos imprescindibles, así como el valor de las organizaciones y las comunidades para afrontar colectivamente la pandemia.
Los trabajadores esenciales merecían ese acto y merecen también que lo hecho quede registrado para el futuro, más allá de discusiones con diferentes sesgos el país debe contar con esa fuerza laboral capacitada y comprometida que se hizo presente durante la pandemia. Esa es también una de las políticas de Estado sobre las que no debe haber lugar a dudas.
Hugo Mercer
Secretario General de AASAP
Marcela Botinnelli
2° Vocal de AASAP

