Blog

El respaldo científico para el cannabis y el cáñamo

Silvia Kochen es la coordinadora científica de la flamante empresa de base tecnológica Cannabis Conicet, que se lanzó a partir de la articulación con la Universidad Nacional Arturo Jauretche y el Hospital el Cruce Dr. Néstor Kirchner. Es médica, neuróloga e Investigadora Principal del Conicet, desde donde ha impulsado múltiples trabajos para generar evidencia científica que respalda el uso de cannabis como tratamiento eficaz de diversas enfermedades. Además, protagonizó otros antecedentes de valor en el camino que, a paso lento pero firme, lleva al empleo de la planta y a la desestigmatización de su uso: fue artífice y coordina la Red de Cannabis Medicinal, y también fue fuente autorizada en la sanción de la Ley de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial, promulgada en mayo.

De acuerdo a un informe presentado en aquella oportunidad por el Ministerio de Desarrollo Productivo, ya son más de 50 las naciones que avanzaron en algún tipo de legalización para el cannabis de uso industrial y/o medicinal. Si bien en el 2000, la producción global de cannabis medicinal era de 1,4 toneladas, en 2019 esa suma había llegado a 468 toneladas. Asimismo, las proyecciones para el 2024 indican que el valor de la producción global alcanzaría los 42.700 millones de dólares. A continuación, Kochen describe cuáles serán las características de la empresa de base tecnológica que fue creada este martes y que “jugará un rol decisivo en el engranaje productivo y en el campo de la salud pública”.

--Muchos años de trabajo, debe estar contenta por la creación de Cannabis Conicet…

--Es una apuesta muy fuerte hacer una empresa pública; lo más importante es que finalmente estamos en condiciones de comenzar a cumplir un montón de anhelos que nos venimos planteando desde hace mucho. Una empresa tecnológica es eso: un lugar donde el conocimiento científico es capaz de pasar al mercado a través de productos y servicios novedosos.

-¿Qué productos y servicios prestarán?

--Semillas con trazabilidad y asesoramiento en el cultivo bajo normas de buenas prácticas. Vamos a contribuir en la realización de ensayos clínicos observacionales, realizar control de calidad y brindar capacitaciones a quienes lo deseen. Desde hace tiempo realizamos estas acciones pero de manera fragmentada. A partir de ahora, será distinto: tendremos recursos que previamente no teníamos. Superamos la fase de voluntarismo y los esfuerzos individuales, para realizar un trabajo organizado. Es una empresa que ya empezó a abrir puertas y a convocar a diferentes actores; con un trabajo muy interesante realizado a lo ancho y a lo largo de nuestro país.

--Ese es un punto muy interesante. Siempre señala que cualquier persona puede participar de un proyecto como el de Cannabis Conicet. Usted enfatiza que no hace falta ninguna credencial científica.

--Es que la propia empresa es el producto de la construcción realizada entre todos y todas. Para ingresar a la Racme (Red de Cannabis Medicinal del Conicet), por caso, no se pide curriculum; por el contrario, es una organización horizontal conformada por gente de todos los ámbitos interesada en la temática. Es una experiencia que se orienta en la misma línea a la que estamos teniendo en la Diplomatura Superior de Cannabis (UNAJ), otro antecedente muy valioso.

--A la cual se han inscripto más de cuatro mil estudiantes...

--Las personas se inscriben de manera masiva y tenemos resultados sorprendentes. Sencillamente, los y las estudiantes demuestran que tienen muchos saberes, incluso más que nosotros, los docentes. Es, sin dudas, la mejor experiencia que tuve. Esto es lo que pasa con el cannabis en general: acompaña a la humanidad desde sus inicios. Su prohibición, de hecho, es muy corta en la historia; recién se produce a mediados del siglo XX. Y ocurre en Estados Unidos, porque el cáñamo surge con tanta fuerza que competía con el plástico que, por aquella época, formaba parte de una industria que comenzaba a despegar. Desde el gobierno, la incluyeron, con astucia, en las drogas denominadas peligrosas y se estigmatizó a todo aquel que la usara, pese a no tener dosis letal. Desde aquí, los usuarios de cannabis fueron penados.

--Un aspecto importante es que la empresa se centrará en contar con semillas propias. ¿Las que hoy se cultivan son foráneas?

--Hay semillas foráneas, pero también están las propias: hay gente que viene cultivando desde hace décadas. El asunto es que contar con semillas inscriptas en el Instituto Nacional de Semillas tiene que ver con ejercer la soberanía. En la práctica, habilita a tener un control, a ejercer una trazabilidad y a conocer en detalle la genética. A partir de aquí, se puede avanzar en un proceso de producción mucho más controlado y seguro.

--Esto es clave porque, de lo contrario, no se sabe muy bien qué se planta…

--Exacto. Quizás se emplea con un fin medicinal un cannabis cuya genética se caracteriza por un componente que termina perjudicando a quien lo utiliza. Un niño o un adulto mayor podrían consumir una sustancia que podría no provocar el efecto buscado.

--Antes mencionaba que acompañarán la realización de ensayos científicos con cannabis. ¿Cuál será el rol de Cannabis Conicet al respecto?

--Este punto es el que más me motiva. Hay algo que tuve que ir aprendiendo, al participar de muchos ensayos. Me refiero a que la industria condiciona los modos de hacer. En epilepsia, la droga más antigua es el fenobarbital, que cuenta con mucha evidencia acerca de su eficacia pero las pruebas no son A1, es decir, no son lo mejor de lo mejor. ¿Por qué? Porque a la industria no le importa realizar un ensayo doble ciego con fenobarbital, pues ya está probada que funciona y con eso alcanza. Esto que te cuento pasa con muchas drogas, cuya evidencia pese a no ser gold standard no es cuestionada. Con cannabis, hay un montón de trabajos que demuestran su eficacia, pese a no ser los ensayos de la más alta categoría. Las revistas que en el pasado no aceptaban trabajos de investigación de ese estilo, ahora lo hacen. Y esto es porque la experiencia de la humanidad que viene desde hace siglos también pesa. Cuando se revisan las publicaciones, es notable el incremento que hubo en relación a este tema.

--Hay trabajos que evidencian la eficacia del cannabis en epilepsia, pero también en cáncer, enfermedades neurodegenerativas y demás…

--Sí, incluso, hay una línea que trabaja con demencia. Es muy interesante lo que se va observando también en pacientes con adicciones graves. Se abrió un panorama súper promisorio para la investigación; desde aquí, la empresa que se formó tenderá a potenciar este tipo de servicios, vinculados a la realización de ensayos clínicos de uso de cannabis en diversas problemáticas afines a la salud.

--¿De qué manera la Ley de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial promulgada en mayo de este año acompaña la iniciativa de la empresa?

--Se generó un proceso de legitimidad muy importante. Se concreta la institucionalización de un proceso que debe ser acompañado desde lo legal. La Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (Ariccame), que será la encargada de aprobar y administrar las licencias para la producción industrial del cultivo, aún no se terminó de concretar. Pero seguramente ya llegará. Nosotros, por nuestra parte, no podemos esperar a que estén dadas todas las condiciones. Debemos seguir empujando en los diferentes frentes, con todas las herramientas que tenemos. Tenemos que trabajar para que el cannabis sea considerado un producto medicinal no farmacéutico. En el mundo (EEUU, Israel y Canadá entre otros) es considerado como “producto dietario”, de manera que elude varias de las restricciones que imponen los entes reguladores y solamente lo compran los que tienen mucho dinero. Por eso digo que si Argentina sigue por este camino estará en un lugar de vanguardia mundial. Hace poco estuve en Estados Unidos y la experiencia fue muy chocante.

--¿Por qué?

--Porque es todo legal, pero lo que antes te costaba menos de un dólar, hoy sale 50. De esta manera, el acceso se ve muy restringido, pese a que se lo venden a cualquiera con solo tener más de 18 años. Queda en manos del mercado, con lo cual no se ejerce el derecho a la salud, salvo si tenés plata. A Uruguay le pasa algo parecido. Se necesita de la intervención estatal, incluso si el objetivo es la industrialización.

--¿Desde la empresa abordarán la industrialización del cáñamo?

--La fibra del cáñamo compite con otros productos como el plástico. Además, sirve para múltiples usos, como el combustible. La empresa Lego. que fabrica sus ladrillitos tan famosos, anunció que sus productos serán en base a la fibra del cáñamo. Hay una potencialidad enorme, por lo que también vamos a meternos de lleno en eso.

 

PUBLICADO EN PÁGINA12 (CLICK AQUÍ)

 

 

Secuelas del Covid: cuatro de cada 10 pacientes quedaron con al menos un síntoma tras la enfermedad

Un estudio realizado sobre decenas de miles de personas en Escocia descubrió que 1 de cada 20 enfermos de Covid-19 declaró no haberse recuperado en absoluto, y otros 4 de cada 10 dijeron no haberse recuperado del todo de su enfermedad muchos meses después.

Los autores del estudio, publicado el miércoles en la revista Nature Communications, trataron de determinar los riesgos a largo plazo del Covid comparando la frecuencia de los síntomas en personas con y sin diagnósticos previos de Covid.

Según el estudio, las personas con infecciones sintomáticas previas por Covid declararon ciertos síntomas persistentes, como falta de aire, palpitaciones y confusión o dificultad de concentración, en una proporción aproximadamente tres veces mayor que las personas no infectadas en encuestas realizadas entre 6 y 18 meses después.

Estos pacientes también experimentaron un mayor riesgo de padecer otros 20 síntomas relacionados con el corazón, la salud respiratoria, los dolores musculares, la salud mental y el sistema sensorial.

Los resultados reforzaron los pedidos de los científicos para que se amplíen las opciones de atención a los pacientes con Covid de larga duración en Estados Unidos y en otros países, al tiempo que ofrecieron algunas buenas noticias.

El estudio no identificó mayores riesgos de problemas a largo plazo en personas con infecciones asintomáticas por coronavirus. También se encontró, en un subconjunto mucho más limitado de participantes que habían recibido al menos una dosis de la vacuna contra el Covid antes de sus infecciones, que la vacunación parecía ayudar a reducir, si no eliminar, el riesgo de algunos síntomas de Covid largo.

Según el estudio, las personas con casos iniciales graves de Covid tenían un mayor riesgo de sufrir problemas a largo plazo.

"Lo bueno de este estudio es que tienen un grupo de control y pueden aislar la proporción de la sintomatología que es atribuible a la infección por Covid", dijo Ziyad Al-Aly, jefe de investigación del Sistema de Atención Sanitaria de la Administración de Veteranos de St. Louis y epidemiólogo clínico de la Universidad de Washington en St. Louis, que no participó en la investigación.

"También concuerda con la idea más amplia de que el Covid largo es realmente un trastorno multisistémico", dijo Al-Aly, que reside "no sólo en el cerebro, no sólo en el corazón, es todo lo anterior".

Jill Pell, profesora de salud pública de la Universidad de Glasgow que dirigió la investigación, dijo que los resultados reforzaron la importancia de ofrecer a los pacientes con Covid un apoyo que vaya más allá de la atención sanitaria y que aborde también las necesidades relacionadas con el empleo, educación, pobreza y discapacidad.

"Nos dijo que el Covid puede aparecer de forma diferente en distintos individuos, y que puede tener más de un impacto en su vida", dijo Pell. "Cualquier abordaje de apoyo a las personas tiene que ser, en primer lugar, personalizado y también holístico. La respuesta no está sólo en el sector sanitario".

El Covid largo se refiere a una constelación de problemas que pueden afectar a los pacientes durante meses o más después de una infección. En el último año, los investigadores han prestado más atención a la comprensión de las secuelas desalentadoras a medida que el número de casos de Covid se disparaba y los sistemas sanitarios aprendían a gestionar mejor las fases iniciales de una infección.

A nivel mundial, "la enfermedad está devastando la vida y el sustento de las personas", escribió Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, en un artículo publicado el miércoles en The Guardian. Hizo un llamamiento a todos los países para que tomen "acción inmediata y sostenida equivalente a su escala".

La investigación

Los autores del estudio realizado en Escocia hicieron un seguimiento de 33.000 personas que habían dado positivo en las pruebas del virus a partir de abril de 2020 y de 63.000 que nunca habían sido diagnosticadas con Covid. En intervalos de seis meses, se preguntó a esas personas sobre cualquier síntoma que tuvieran, como cansancio, dolores musculares, dolor en el pecho y problemas neurológicos, y cualquier dificultad en la vida diaria.

Al comparar la frecuencia de esos problemas con personas infectadas y no infectadas, los investigadores trataron de superar un reto al que se han enfrentado muchos otros investigadores del Covid largo: cómo atribuir los síntomas menos específicos al Covid cuando esos problemas también son comunes en la población general y pueden ser prevalentes en medio de una pandemia.

Según el estudio, varios de los síntomas más comunes del Covid largo identificados en el estudio también fueron reportados por una quinta o una tercera parte de los participantes que nunca habían sido infectados. Sin embargo, los síntomas fueron significativamente más comunes en las personas que habían tenido Covid anteriormente: esos participantes eran más propensos a informar de 24 de los 26 síntomas rastreados por el estudio.

De las personas con casos anteriores de Covid, el 6% dijo en su encuesta de seguimiento más reciente que no se había recuperado en absoluto y el 42% dijo que sólo se había recuperado parcialmente.

Pell dijo que todavía estaba estudiando la trayectoria de los síntomas prolongados de Covid a lo largo de los meses y años transcurridos desde la infección. Pero el nuevo estudio abrió una pequeña ventana a esa cuestión. En un grupo de pacientes previamente infectados, alrededor del 13% de las personas dijo que sus síntomas habían mejorado con el tiempo, mientras que alrededor del 11% dijo que habían empeorado.

"Algunos se resuelven con el tiempo", dijo Al-Aly, "pero también hay un buen número de personas que siguen siendo sintomáticas con un montón de manifestaciones durante períodos de tiempo más largos".

Sólo una pequeña parte de los participantes en el estudio -alrededor del 4%- se había vacunado antes de sus infecciones, y muchos de ellos con una sola dosis.

"Ahora dependemos mucho de la vacunación", dijo Pell, "que confiere cierta protección, pero no es absoluta".

Las mujeres, las personas mayores y las que viven en zonas más pobres también se enfrentaron a secuelas más graves de una infección. También lo hicieron quienes tenían problemas de salud preexistentes, como enfermedades respiratorias y depresión.

Alrededor de 9 de cada 10 participantes en el estudio eran de raza blanca, lo que hace más difícil determinar cómo y por qué los riesgos de Covid a largo plazo pueden haber diferido entre grupos raciales y étnicos.

Para los sistemas de salud que todavía están trabajando para recuperarse de las olas recientes de Covid, al tiempo que se enfrentan a una avalancha de pacientes con gripe y otras enfermedades respiratorias, se necesitaron muchos más recursos para tratar a los pacientes que sufrían una infección anterior por coronavirus, dijeron los científicos.

"Nuestros sistemas no están preparados", dijo Al-Aly.

 

PUBLICADO EN CLARIN (CLICK AQUÍ)

 

 

Gripe A, el virus en alza que nos tiene tosiendo desde hace tres semanas

“Llevamos tres semanas así”, se lamenta Ramiro Estévez, de 39 años, empleado de un laboratorio. Así significa con tos, fiebre, dolor de garganta, y un largo etcéteras de síntomas. Empezó como un dolor de estómago y de cabeza en Anabella, de 13 años. Siguió con una maratón de estornudos y dolor de garganta en Dolores, la esposa de Ramiro, de 37 años. Después, Ramiro, que una semana atrás había estado con un cuadro gastrointestinal, cayó con fiebre y dolor de cuerpo que se prolongó varias noches. Todos con mucha tos. Tadeo, de siete años, tuvo dolor de garganta y congestión y Rocío, de dos años, además de tos y mocos ahora está con conjuntivitis. “Nos dijeron que no es Covid, que es viral, que hay que darle tiempo. ¿Qué virus es? Ni idea. Pueden ser varios. Nos dijeron que nos armáramos de paciencia porque la tos, que es lo más molesto a esta altura, va a durar varias semanas”, cuenta Ramiro.

El relato no es una excepción por estos días. De hecho, en las guardias de hospitales y sanatorios y en los teléfonos de los pediatras se nota por estas horas un aumento en la cantidad de consultas de pacientes, o de familias enteras, que llevan semanas de contagio sin lograr salir a flote. Algunos empiezan con síntomas difusos que van cambiando de características a medida que el virus va cambiando de cuerpo, hasta alcanzar a todos los miembros de la casa: empieza como un cuadro gastrointestinal, sigue como un malestar respiratorio, luego llega el dolor de cabeza, la fiebre, la tos, el dolor de cuerpo, todo en un loop que en algunos casos, repite y vuelve a empezar cuando se creía que todos ya estaban saliendo del episodio.

Los especialistas no están alarmados, aunque advierten que se está registrando un pico de influenza, de tipo A y B, entre otros cuadros. De hecho, los números del Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud hablan de un aumento del 33% con respecto de años anteriores de cuadros de influenza. “Todavía hay Covid y por la época del año que estamos cursando, empiezan los virus gastrointestinales”, explica Pablo Bonvehi, Jefe de Infectología de CEMIC y miembro de la Comisión de Vacunas de Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

“Estamos detectando casos de Covid, aunque en un número mucho menor, ya que son pocos los casos en los que se testea. En cambio, estamos advirtiendo un alza importante de casos de influenza A, que comenzó a notarse en enero pasado y ahora volvió a marcar un crecimiento. Y se sumó la influenza B, que en sintomatología es similar. Muchos de esos cuadros pueden dar síntomas gastrointestinales, sobre todo en niños. Además de los tradicionales como tos, dolor de garganta y de cabeza. Los síntomas generales duran una semana y la característica es que se genera una tos persistente, de más tiempo, que puede durar hasta tres semanas, porque hay una mayor hiperreactividad bronquial, una mayor broncoconstricción que puede hacer necesario el uso de antitusivos”, detalla Bonvehí.

También se suman las alergias, que por estos días están a flor de piel y los virus gastrointestinales, muy de la época. “Al haber más de un virus circulando, puede ser que una misma familia se contagie varios virus, y que, cuando está saliendo de un cuadro entre en otro”, detalla.

Los números de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud indican que por estos días se registra un pico de casos de influenza tipo A. En la última semana se notificaron 845.523 casos de influenza, con una tasa de incidencia acumulada de 1828,8 casos/ 100.000 habitantes, un pico de casos que no se registraba desde 2016 y 2017. Además, en la última semana, el porcentaje de positividad para influenza fue del 31%, mientras que a lo largo del año había sido del 9,6%.

Los casos de influenza se detectan en todos los grupos de edad, con el mayor número de muestras positivas en el grupo de entre 25 y 34 años y de 45 a 64 años.

“En lo que va de 2022 puede notarse un comportamiento inusual tanto en la estacionalidad y número de casos registrados de influenza como por la frecuencia y distribución de otros virus respiratorios (OVR), fundamentalmente metapneumovirus, y parainfluenza”, señala el reporte. Según el informe estadístico, el incremento de los casos positivos de influenza se registró durante las últimas cuatro semanas.

¿Gripe o resfrío?

“Los datos del Ministerio de Salud hablan de un aumento del virus de influenza. En las últimas tres semanas algo más del 30%. Esto es bastante alto”, explica el infectólogo y pediatra Eduardo López. “Algunos de los pacientes con influenza han tenido síntomas como miositis, que es inflamación de los músculos, que se percibe como dolor corporal intenso, un síntoma que no es muy frecuente en esta enfermedad”, explica.

Según López, gran parte de los casos que se presentan estas semanas puede explicarse por este virus, aunque muchas personas no reportan sus cuadros por confundirlos inicialmente con un resfrío. “Empieza como fiebre alta, tos, molestias como si se tratara de un gran cuadro gripal. Sin embargo, con el correr de los días, descubren que los síntomas persisten y se suma un fuerte dolor corporal”, explica. A diferencia de otros cuadros gripales, para la influenza sí existe un tratamiento, que es el Oseltamivir, pero que debe indicarse de forma precoz, dentro de las 48 horas de los primeros síntomas. Esto hará que los síntomas sean más leves y la carga viral también. “Pero, en la mayoría de los casos, no se está medicando, por eso el contagio también es alto. Además, porque la persona por lo general no se aísla, o lo hace solo uno o dos días”, explica López.

También es posible que dentro del ciclo de enfermedad-recuperación, no solo haya recaídas, sino que se crucen otros virus de alta circulación durante la llegada del calor, como son los adenovirus, que pueden producir síntomas respiratorios, gastrointestinales y en los más chiquitos, conjuntivitis, detalla López.

“Estamos viendo un aumento en la circulación del virus de influenza. Es para estar atentos y para no descuidar las medidas que ya incorporamos con el Covid, como el lavado de manos y el uso de barbijo cuando una persona tiene síntomas”, apunta Elena Obieta, infectóloga y miembro de la SADI.

“Son cuadros más extendidos, más prolongados, cansadores. Eso relatan los pacientes. Es probable que al sumarse un cuadro respiratorio con uno gastrointestinal, el desgaste físico de los pacientes sea alto y queden muy cansados, con la sensación de que cuesta recuperarse. Porque la tos prolongada genera ese efecto”, apunta Obieta.

“Tampoco podemos descartar que sea Covid, aunque no se está registrando un aumento de casos, sí está ocurriendo en Europa y en el país es bajo el nivel de población con las cuatro dosis”, advierte López.

Lo importante, señalan los especialistas, es no minimizar los síntomas y sobre todo si se trata de pacientes que pertenecen a un grupo de riesgo o que están dentro de la población objetivo de la vacuna de la gripe, consultar tempranamente. “Es mejor una consulta de más que una de menos”, advierte López.

La influenza, también conocida como gripe y el resfrío son afecciones habituales por eso, mucha personas tienden a confundir los síntomas, se advierte desde la página del Ministerio de Salud. La influenza se caracteriza por fiebre alta (38º o más), dolor de cabeza, decaimiento, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolor muscular y malestar generalizado. También pueden aparecer síntomas digestivos como náuseas, vómitos y diarrea, pero estos son más comunes en los chicos que en los adultos. La enfermedad tiene un período de incubación corta (2 a 5 días) y es altamente contagiosa desde un día antes de aparecer y hasta siete días después.

 

PUBLICADO EN LA NACIÓN (CLICK AQUÍ)

América Latina, la región que más biodiversidad perdió desde 1970, según un informe global: el impacto en la Argentina

La Fundación Vida Silvestre, que forma parte del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), difundió hoy el informe bienal en el que muestra la velocidad y la escala del impacto negativo que las actividades humanas tienen en la naturaleza a nivel mundial. Las cifras son alarmantes, en especial, para América Latina y el Caribe. Desde 1970, dicha región perdió el 94% de las poblaciones de especies monitoreadas, que incluyen a mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces, cuando el promedio global es del 69%. El documento, titulado Planeta Vivo, señala a la Argentina como uno de los focos de la devastación que padecen los ecosistemas. Un ejemplo son las especies de tiburón en peligro de extinción que habitan el Mar Argentino, una pérdida del 30% del total de los bosques chaqueños en “las últimas décadas” y del 20% de la selva misionera en los últimos 37 años, que incluye la inminente desaparición del yaguareté.

En el informe se muestran los resultados del monitoreo de casi 32.000 poblaciones de 5230 especies animales y vegetales del planeta. El parámetro de medición es el Índice Planeta Vivo (IPV), confeccionado por la Sociedad Zoológica de Londres, “que se basa en el mayor grupo de datos recopilados hasta la fecha”. Este índice mide cómo las especies están respondiendo a las presiones en su entorno ocasionadas por la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

En las costas argentinas, describe el informe, existen unas 12 especies de grandes tiburones que están presentes cerca del continente, como también en mar abierto y en las profundidades. Entre ellas, se encuentra el escalandrún, “uno de los representantes por excelencia de nuestras costas”, que en la actualidad está en peligro crítico de extinción.

En lo que respecta al bosque atlántico (conocido como selva misionera), un análisis de la cobertura de uso del suelo de los últimos 37 años indica que la Argentina perdió casi el 20% de los bosques que existían en 1985 (aproximadamente 305.000 hectáreas), a un ritmo promedio de 8260 hectáreas por año. A su vez, se destaca que las tierras que ocupaban estos ecosistemas actualmente se destinan a agricultura (60%), forestaciones (27%) y pasturas (10%).

Además, allí sobrevive menos del 1% de la población de yaguaretés que, se estima, existieron en la región antes de la llegada de los europeos. Las proyecciones poblaciones de 2020 indican que son aproximadamente entre 76 y 106 los yaguaretés que habitan el bosque atlántico. En la mayoría de las áreas donde persiste, sus densidades poblacionales son muy bajas y “la extinción local podría ser inminente”, si no se toman acciones urgentes que reviertan esta situación.

Mientras que el Gran Chaco, ecorregión compartida con Paraguay, se encuentra entre los sitios con mayor deforestación del mundo. “En las últimas décadas se perdió el 30% de los bosques chaqueños y se siguen destruyendo sus ambientes naturales y su biodiversidad a un ritmo alarmante”, remarca el informe.

En el resto del mundo

Planeta Vivo revela una disminución promedio del 69% durante los últimos 48 años (desde 1970 a 2018) en las poblaciones de vida silvestre alrededor del mundo. En África, durante ese período las poblaciones monitoreadas perdieron un 66% de ejemplares, mientras que en el Pacífico Asiático esa cifra fue del 55%.

Las poblaciones de agua dulce han disminuido más en comparación con otros grupos, con el 83% en promedio. La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) muestra que las cícadas (plantas de crecimiento lento), son las especies más amenazadas, mientras que los corales son los que están disminuyendo más rápidamente, seguidos por los anfibios.

Por citar un ejemplo, una de las poblaciones de agua dulce evaluadas es el delfín rosado del Amazonas, que sufrió una disminución del 65% debido al aumento de la pesca selectiva y a las presiones impuestas por el rápido crecimiento de la población humana. La mitad de los corales del planeta se han perdido, lo que genera impactos negativos en otras especies, ya que albergan un cuarto de todas las especies marinas y dan soporte a una compleja cadena trófica que incluye al ser humano. Así también, 18 de las 31 especies de tiburones y rayas oceánicas se redujeron un 71% en los últimos cincuenta años.

Planeta Vivo destaca también la situación en la Amazonía, el bosque tropical más grande y con mayor diversidad biológica y cultural del mundo, cuya cuenca se encuentra degradada en un 17%. Advierte que el 26% de la Amazonia presenta un estado de perturbación avanzada, lo cual supone la degradación de los bosques, incendios recurrentes y deforestación.

En el informe concluyen que el mundo enfrenta una doble emergencia inducida por los seres humanos, compuesta por la crisis climática y la pérdida de biodiversidad, que amenazan el bienestar de la humanidad e instan a los gobiernos, las empresas y a la sociedad a tomar medidas transformadoras que reviertan la destrucción del planeta.

Los principales factores directos identificados como responsables de la degradación de los sistemas terrestres, marinos y de agua dulce, son los cambios de uso del suelo a nivel mundial, la sobreexplotación de la flora y la fauna, el cambio climático, la contaminación y las especies exóticas invasoras. Al mismo tiempo, sostienen que la doble crisis ambiental se puede mitigar con el aumento de los esfuerzos de conservación y restauración, la producción y el consumo de alimentos de forma más sostenible, y la rápida y profunda descarbonización de todos los sectores.

“De la misma forma que es necesario disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, es urgente revertir la pérdida de biodiversidad y el declive y degradación de los ecosistemas. El informe nos da información esencial para restablecer nuestra relación quebrada con el mundo natural y muestra lo apremiante que es integrar principios de justicia ambiental y social en el centro de los cambios. En el marco de la próxima conferencia de biodiversidad COP15 de la ONU, es prioritario impulsar un plan global que, como el Acuerdo de París, tenga como meta revertir las pérdidas y mejorar la salud de las poblaciones silvestres y los ecosistemas”, argumenta Luis Germán Naranjo, director de Conservación de WWF Colombia.

“La humanidad buscó descubrir la naturaleza, para luego dominarla. Hoy sabemos que la supervivencia de nuestra especie y de todas las que habitan el planeta, depende de nuestra capacidad de revertir ese paradigma y reforzar los esfuerzos para conservarla, restaurarla y regenerarla”, opina Manuel Jaramillo, director general de Vida Silvestre.

 

PUBLICADO EN LA NACIÓN (CLICK AQUÍ)

China insiste en que la política de COVID cero es sostenible y debe continuar

El Diario del Pueblo, el periódico oficial del Comité Central del Partido Comunista de China (gobernante), publicó hoy un artículo en el que asevera que la estricta política china de cero COVID “es sostenible” y que “debe continuar”.

“Cuantos más rebrotes se registren y más difíciles sean los trabajos de prevención, más debemos ser conscientes de que la política de cero COVID es sostenible y debe continuar”, declara el medio en referencia a los últimos estallidos en varios puntos de la geografía china, que se han saldado con confinamientos totales o parciales en algunas ciudades.

El rotativo describe la pandemia como “una gran prueba” y asegura que la economía solo se estabilizará “si se puede prevenir la pandemia”.

“Solo entonces la vida de las personas podrá ser pacífica”, agrega.

El Diario del Pueblo advirtió también que, si se “produjese un rebrote a gran escala”, este tendría “un grave impacto en el desarrollo económico y social, y el precio final sería más alto y las pérdidas serían mayores”.

“Precisamente gracias a la política de cero COVID se han mantenido las tasas de mortalidad y hospitalización extremadamente bajas, así como el buen funcionamiento de la sociedad y la economía”, afirmó el periódico.

“La directriz de ‘cero COVID’ es la estrategia antiepidémica con el costo social más bajo y es la mejor opción para China”, concluyó.

La política de “cero COVID”, en vigor desde 2020, consiste en el aislamiento de todos los infectados y sus contactos cercanos, un control estricto en las fronteras y campañas masivas de pruebas PCR, limitaciones a la movilidad y confinamientos selectivos o totales allá donde se detecta algún caso.

En numerosas ciudades chinas, ya se ha implementado un sistema de pruebas PCR “normalizadas”, según el cual los residentes han de realizar una cada 72 horas para acceder a lugares públicos, independientemente del número de casos positivos registrados en la localidad.

Pese a su impacto sobre la economía y las muestras de agotamiento por parte de la población china que han desembocado en protestas en algunos casos, instituciones del país han defendido que la directriz ha salvado millones de vidas desde el estallido de la pandemia.

Según las cuentas oficiales chinas, desde el inicio de la pandemia, se infectaron 254.066 personas en el país y fallecieron 5.226, aunque la cifra total de infectados excluye a los asintomáticos.

 

PUBLICADO EN INFOBAE (CLICK AQUÍ)

©2026 Asociación Argentina de Salud Pública

Search

Comprar Metformina (glucophage) online sin receta Comprar Viagra en Estados Unidos Comprar Cialis super active online Comprar Cialis en Gibraltar online Comprar Cialis Barcelona en España online Comprar Metformina 500 mg online sin receta Comprar Augmentine (amoxicilina) 500 mg online