El viernes 20 de septiembre pasado, en el marco de las presentaciones de libros del Doctorado en Salud Mental Comunitaria de la Universidad Nacional de Lanús, se llevó a acabo la presentación de dos libros producto del trabajo en red y colaborativo de 9 nodos de 5 provincias argentinas desarrollados por equipos de investigación de universidades, centros de salud y actores territoriales entre el 2020 y el 2023. Los libros presentaron resultados y reflexiones de la investigación “COVID-19, salud y protección social: aportes desde las prácticas de cuidado territoriales para el fortalecimiento de políticas integrales de salud mental comunitaria en los nuevos escenarios pospandemia” que se desarrolló con financiamiento otorgado por la Agencia I+D+i, en el marco del Programa de Innovación Tecnológica y la Convocatoria “PISAC COVID-19: la sociedad argentina en la pospandemia”. Los libros fueron presentados por representantes de los diferentes nodos reconociendo el carácter de co construcción de conocimientos en lógicas que recuperan el trabajo colaborativo y la articulación de saberes diversos como producciónes colectivas. Los libros fueron comentados por el Dr. Hugo Mercer y la Dra. Elena de la Aldea que señalaron la importancia de las políticas de estado que viabilizan este tipo de investigaciones colaborativas, federales en red e intersaberes como escenciales para contribuir a la toma de decisiones situadas y fundamentadas. Los aportes se fundamentan en una perspectiva integral y de la determinación social de la salud, reconociendo el derecho a la salud/salud mental y el cuidado, como prácticas de sostenimiento de la vida en común. Así se visibilizan una serie de aprendizajes y apuestas teórico-metodológicas que consideraron insumos para el fortalecimiento de políticas públicas, la perspectiva de salud colectiva, la salud mental comunitaria, la evaluación de políticas públicas, la gestión intersectorial y dearticulación territorial, el trabajo interdisciplinar e intersaberes y el campo de conocimientos sobre cuidados. Los libros aportan ideas y datos para seguir pensando la articulación entre las políticas y las prácticas territoriales de cuidados. En ellos se recorren pliegues y despliegues de perplejidad, de espera, de certezas y preguntas, de inquietudes y temores, de interrogantes sobre la gestión, sobre el Estado, sobre la nación y las provincias, sobre las poblaciones en situación de vulnerabilidad, sobre la salud mental y sobre lo que entendemos por participación. Nos invitan a continuar interrogando lo acontecido recuperando saberes y aprendizajes capaces de colaborar en la formulación de políticas públicas para los tiempos por venir.
“En marzo 2020 se anuncia en Argentina el comienzo del confinamiento causado por la pandemia de COVID-19. (…) El alcohol se agotó en pocos días, las mascarillas se hicieron imprescindibles y el lavado de manos fue auto y heteroprotector compulsivo; los servicios de salud sobresaturados muy pronto, el personal médico sanitario agotado y recibiendo los aplausos de las 21hs como magra recompensa; las familias teniendo a todos sus miembros en la casa. (…) En medio de todo este clima pandémico este valioso grupo de investigadores, profesionales, docentes y trabajadores comunitarios decidieron tomar “el toro por las astas”, (…) crearon un grupo coparticipativo con nueve nodos de diferentes regiones del país, incluyendo instituciones oficiales, como universidades, en alianza con servicios de salud, salud mental municipal, organizaciones comunitarias, sociales y autogestivas. Fue un trabajo sobre la marcha. Un proceso en vivo, un pensar mientras está sucediendo y desde la participación misma con los actores de la situación, con los usuarios, trabajadores y afectados de la crisis.” (Prólogo de Elena De La Aldea).
Les dejamos ambos links de referencia dado que como parte de estás lógicas de trabajo y producción , ambos libros así como las bases de datos producidas durante la investigación son de carácater abierto y gratuito para todos y todas.
Cuidar en la Emergencia: protección social en tiempos de pandemia de acceso libre y gratuito.
Libro Cuidar en la Emergencia: protección social en tiempos de pandemia :
Compilado por Bottinelli, M. M, Freytes Frey, M. I, Barría Oyarzo, C, Bang, C, Castaño, L. M, Granja, G, y Yujnovsky, N. Editorial Universidad del Chubut (2024). Disponible en: https://repositorio.udc.edu.ar/handle/123456789/3822
Libro Contribuciones para pensar el Estado en situación de excepcionalidad: políticas públicas y protección social en la Argentina del 2020 de acceso libre y gratuito.
Compilado por Bottinelli, M. M., Albino, A., Casali, R., D’Angelo-Farto, M., Granja, G., Misischia, B. y Ussher, M. Editorial UDC (2024). Disponible en: https://repositorio.udc.edu.ar/handle/123456789/4615
Las apuestas online clandestinas se han convertido en un problema creciente entre los estudiantes secundarios, especialmente entre los varones. Los jóvenes reconocen la naturaleza adictiva de estas prácticas, mientras que los expertos advierten sobre los graves riesgos para su salud mental y financiera. Esta situación exige una acción urgente por parte de las familias, las escuelas y las autoridades.
Para muestra valen estas dos historias a continuación que se conocieron en los últimos días.
“Perdí 80 mil dólares en 10 minutos”, contó Max a TN. El joven oriundo de Buenos Aires -ahora de 16 años- a sus 14 ya había perdido en apuestas un total de 400 mil dólares.
Empezó a jugar con sus amigos en los recreos, con la plata que le daban para almorzar durante el día. Su grupo hacía lo mismo y como la mayoría de los chicos, siguió la corriente. Pero ese dinero, de a poco, empezó a ser insuficiente. Le pidió plata prestada a su círculo cercano, acumuló deudas, pero la necesidad de saciar sus ganas lo llevó a más. “Saqué un préstamo con intereses altísimos y lo perdí todo”, recuerda angustiado. La adicción hizo estragos.
Tras borrar mails con advertencias, un día le enviaron una carta documento de un estudio de abogados.
“Ahí le tuve que contar todo a mi mamá y le prometí que no iba a jugar más”, dice. A los pocos días, empezó a jugar otra vez. La ludopatía infantil es una preocupación que crece en las familias y escuelas.
Apostaba con sus amigos en el colegio, y como si nada, durante las horas de clase, simplemente cuando se aburría. Pasaba noches enteras sin dormir, obsesionado con los partidos de distintas ligas en todas partes del mundo, sea de fútbol o de un deporte poco conocido para él.
Un verano ayudó a su padrastro a instalar una billetera virtual externa similar a un pendrive, se quedó con las claves y empezó lo peor. “Primero le fui sacando de a 40 dólares. Después de a 400, y un día llegué a perder 250 mil dólares que llegaron a ser 400 mil dólares”, explica, por la subida del Bitcoin.
“Es una sensación horrible. Sentís vergüenza, sentís miedo. No querés hablar con nadie”, reconoce Max de manera nerviosa. El problema ya estaba a la vista de todos y era muy difícil de parar. “La plata pierde valor por completo”, dijo el chico que veía cómo estaba metido en problemas que creía que solo eran de personas mayores.
La ludopatía era una adicción exclusiva de los adultos, pero con el celular se expandió hacia los niños y adolescentes.
Los sitios de apuestas ilegales ayudan a que el problema crezca, cuenta Max. Estas operan con links que terminan solo en “.com” (y no “.bet.ar” como las legales) o por WhatsApp. Desde números anónimos, estos cajeros solo te piden el dinero y ningún dato más para ingresar a jugar. Con tan solo eso, ya estás adentro.
“Me arrepiento de no haber parado cuando podía hacerlo”, cierra.
Otro caso de ludopatía infantil: la historia de Lucio, a quien lo invitaron a ser “cajero”
Lucio tiene ahora 13 años y está en tratamiento por su compulsión a jugar. Aunque la actividad está prohibida para menores de 18, muchos casinos online los captan a través de las redes sociales.
En la mayoría de los casos los padres tardan en enterarse. El fenómeno llega a los consultorios de manera abrumadora, revela el diario La Nación.
En el caso de este chico, sus amigos también jugaban. A través de redes, mediante un aviso buscaban “cajeros” para un casino online (venta de fichas para juegos virtuales a cambio de quedarse con un porcentaje del valor). Nunca le exigieron ningún requisito, ni le preguntaron su edad.
A Lucio le dieron un usuario y una contraseña que lo habilitaba como “cajero” y le asignaron fichas con tanta rapidez y facilidad que su padre no descarta que todo haya sido una trampa para tentar al menor a que en lugar de vender esas fichas, las jugara, algo que efectivamente sucedió. Luego, la persona que lo había incorporado comenzó a hostigarlo para que pagara lo que había jugado.
Ruletas en vivo, Poker y apuestas de fútbol son otros servicios que promocionan los cajeros en las redes sociales, asegurando que son “100% confiables” y pagan “al instante”, a pesar de no tener habilitación.
Cuando Lucio le explicó que no tenía manera de pagar, empezaron a amenazarlo y a contactar desde las redes sociales a personas que tuvieran el mismo apellido con la intención de dar con familiares. Así, lograron llegar a sus tías y a su papá.
Aquellos días de febrero instalaron por primera vez el fantasma de las apuestas ilegales en el seno de la familia de Lucio.
“Me aterró la idea de que tuviera una adicción al juego. Ya hacía terapia desde el primer episodio, pero ahí sumamos la consulta a un psiquiatra”, relata Pilar, su mamá.
“A los chicos se los busca en Instagram, en TikTok...en redes sociales que se sabe que frecuentan y lo hacen con mensajes que invitan a apostar fácilmente. Detrás de este fenómeno hay adultos pensando y buscando que los chicos caigan en la trampa”, reflexiona la psicóloga Lucrecia Morgan, quien compara la compulsión por las apuestas online con el grooming: “Los chicos que caen empiezan a ser amenazados, hostigados y sienten que no pueden pedir ayuda”.
Mucho de esto le pasó a Lucio en febrero, cuando quedó debiendo las fichas que en lugar de vender había jugado. “Le decían que iban a crear un perfil falso suyo en Instagram en el que iban a publicar mentiras, como que era gay. El perfil, de hecho, habían llegado a crearlo”, dice Pilar. Según señalan expertos, el hostigamiento y las amenazas son una metodología frecuente.
Los padres intercedieron, incluso Mariano (su papá) habló con los hostigadores, quienes también proferían amenazas y reclamaban 5000 mil dólares.
Pilar no se olvida de la reacción de Lucio mientras se llevaba a cabo el intercambio. Lo observó preocupado y conmovido. “Vio nuestro miedo. El nuestro y el de sus hermanos. Nos hacían sentir que sabían todo sobre nuestra familia. Era como tenerlos ahí, entre nosotros. No sabíamos las consecuencias que podía traernos todo esto”, afirma.
Juego online y estafas: el consejo de un abogado
Aconsejados por un abogado conocido, Mariano y Pilar cortaron la interacción durante 24 horas. A lo largo de ese día, y después de algunos mensajes que ellos no respondieron, la pareja que los extorsionaba les dijo que no iban a reclamarles nada. Los padres de Lucio habían evaluado la posibilidad de hacer una denuncia, pero desistieron. “Este abogado nos remarcó que una denuncia penal podría ser una experiencia muy violenta para Lucio, porque tendría que ir a declarar”, aclara Pilar. “Te sentís aliviado porque sacaste a tu hijo de ahí, pero sabés que esta gente va a seguir cooptando a otros chicos, eso te deja un sabor agridulce”, agrega su marido.
El del juego ilegal es un delito sobre el que pesa una pena de 3 a 6 años de prisión, y aumenta si los organizadores se valen de la utilización de niños y adolescentes.
Consejos para padres
Mariano y Pilar instalaron la aplicación Family Link en el celular de Lucio y en la tablet de su hija menor para restringir la instalación de apps que no sean acordes a su edad.
Además, les da a lo adultos una especie de llave maestra sobre los sitios que los chicos frecuentan en sus dispositivos para que ellos puedan habilitarlos y deshabilitarlos desde sus propios celulares.
También revela los tiempos de navegación y permite la desconexión de internet en caso de ser necesario. Cuando los chicos cumplen 14 años, deben prestar su consentimiento para que la aplicación siga funcionando.
En Argentina, el tratamiento para el juego compulsivo es gratuito, según la Ley N° 26.934. Para conocer las líneas de atención telefónica de cada provincia se puede visitar la página oficial.
Qué es la ludopatía infantojuvenil
La ludopatía infantil, juvenil o juego patológico en niños, es una adicción al juego en personas menores de edad. Al igual que los adultos, se manifiesta a través de comportamientos compulsivos alrededor de los juegos de azar, videojuegos, apuestas en línea, entre otros.
PUBLICADO EN LA VOZ.COM.AR (CLICK AQUÍ)