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La UNLP tendrá una planta productora de medicamentos de interés social

El vicepresidente del Área Académica de la Universidad Nacional de La Plata, Fernando Tauber, se reunió esta mañana con el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Mauricio Erben, para conversar especialmente sobre dos obras de enorme trascendencia para para la comunidad científica de esa Unidad Académica: la construcción de la Planta Productora de Medicamentos y la remodelación y puesta en valor del histórico edificio del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA).

Ambos funcionarios analizaron los detalles del proyecto para la construcción de una Planta de Producción de Medicamentos destinada a la fabricación de medicamentos no estériles bajo las formas farmacéuticas sólidas (FFS), es decir, comprimidos, cápsulas rígidas, suspensiones extemporáneas, entre otros.

La nueva planta estará vinculada a la actual Unidad de Producción de Medicamentos (UPM) de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, cuya actividad principal es el desarrollo de medicamentos en FFS para su posterior transferencia a escala productiva industrial. Además, la Planta concentrará el apoyo técnico de centros e institutos dependientes de la UNLP que investigan o tienen experiencia en áreas de conocimiento relacionadas con los medicamentos.

El vicepresidente Tauber destacó que “se trata de un proyecto íntimamente ligado a nuestro modelo de gestión de la Universidad, que encuentra en la producción con perfil social uno de sus ejes fundamentales. Contar con una Planta Productora nos permitirá poner al alcance de cientos de miles de familias aquellos medicamentos de uso común que hoy les están quedando fuera del alcance de su bolsillo”.

“Una vez en funcionamiento, la planta tendrá capacidad para producir 2 millones de comprimidos por mes para Diabetes tratable Tipo 2; entre 4 a 5 millones de comprimidos mensuales para Hipertensión arterial tratable; 2 millones de analgésicos y antitérmicos mensuales, entre otras formulaciones. En total se podrían elaborar en el orden de 12 millones de comprimidos al mes, distribuidos en 7 a 10 medicamentos diferentes”, detalló Tauber.

Desde la secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNLP explicaron que ya trabajan en forma conjunta con la ANMAT con el objetivo de garantizar que la Planta se ajuste a los más estrictos estándares de calidad en las etapas de producción, control y de logística. Esto incluye además los aspectos constructivos generales.  

En relación a las características del edificio, los responsables del proyecto adelantaron que “se construirá una nave única integradora de diferentes estructuras, las cuales presentan una “cascada” de presiones atomosféricas relativas que permitirá garantizar la debida esterilidad de los ámbitos productivos. Esta gran nave contará con una superficie de 1.500 m2 totales.

Este esquema constructivo prevé áreas productivas específicas, pasillos de circulación del personal en sus diferentes estratos, como así también de materias primas, productos semielaborados y productos elaborados listos para despacho. Por otro lado, vestuarios generales del personal; laboratorio de control de calidad de productos; servicios de apoyo y almacenamiento (incluyendo una planta de producción de agua farmacéutica, lavadero y pañol de herramientas y depósitos de materias primas, graneles y de producto terminado. También se incluirá una Central de Pesada de productos y un área de mantenimiento.

Por fuera de esta nave “controlada” y biocontenida, se construirán oficinas administrativas y aulas para la formación en el área productiva de medicamentos de estudiantes y graduados de la UNLP.

Según explicaron los profesionales de la UNLP, “la Planta producirá comprimidos a través de los procedimientos de Compresión Directa y Granulación Seca. De esta forma se simplifica no solo la tecnología (menos equipamiento y menos servicios técnicos), se acortan los tiempos de proceso, y además se reduce el gasto de energía y se requiere menor asistencia de mantenimiento, sin afectar significativamente la diversidad de medicamentos a producir”.

Puesta en valor y readecuación del INIFTA

Respecto al Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas, (INIFTA), cabe recordar que es un centro de excelencia, dependiente de la Universidad Nacional de La Plata y CONICET, que recientemente celebró su 75º aniversario, lo que lo ubica entre las unidades de investigación con mayor trayectoria de la casa de estudios platense. Está emplazado en el predio de Polo Científico -Tecnológico del denominado Sector Bosque Este, en el boulevard 120 entre 60 y 64

Tauber y Erben analizaron el estado de avance de la obra para la recuperación integral y funcional del enorme edificio de 5.373 m². Concretamente ya se iniciaron las tareas de limpieza e impermeabilización de cubiertas, el desmonte de cañerías obsoletas y en desuso ubicadas en plenos principales, la remoción de torres de enfriamiento en la terraza y equipos en subsuelo. Además, se comenzaron a montar instalaciones eléctricas, de climatización, y de gas a reconstruir a nuevo.

Desde la secretaría de Obras indicaron que “la obra de recuperación integral es particularmente compleja por tratarse de un edificio de gran dimensión, sumado al hecho de ser un inmueble que ostenta soluciones constructivas y tecnológicas casi experimentales para su época, pero hoy largamente perfeccionadas y sistematizadas por la industria”.

La obra de restauración involucra la recuperación general de toda su envolvente, la impermeabilización de cubiertas, reconstrucción de paramentos, recambio de carpinterías y elementos metálicos de fachada, reubicación de equipos de aire acondicionado, limpieza, pintura y protección de pájaros.

Además, se realizará una redefinición de locales y recuperación general de construcciones y acabados internos: desmonte y construcción de tabiques, recambio de pisos, reemplazo de cielorrasos, tabiques divisorios y pintura. También se ejecutarán trabajos de renovación de núcleos sanitarios (baños y office) y renovación general de instalaciones troncales y periféricas: eléctricas, iluminación, sanitarias, termomecánicas y datos.

Actualmente, 240 docentes e investigadores desarrollan tareas de investigación básica y aplicada en el campo de la Fisicoquímica y disciplinas afines. El INIFTA alberga numerosas y variadas líneas de investigación básica, en áreas tales como Electroquímica, Fisicoquímica de Superficies y Macromoléculas, Química teórica y Computacional, Fisicoquímica Orgánica y de Sistemas Biológicos, Cinética y Fotoquímica, Nanotecnología y Almacenamiento y Conversión de Energía. 

También se realizan investigaciones aplicadas que apuntan a mejorar la calidad de vida de las personas y del ambiente, entre los que se destacan el mejoramiento de los asfaltos mediante polímeros, el monitoreo de alimentos a partir de nanosensores , la eliminación de contaminantes del agua y del suelo, el desarrollo de nuevos materiales para implantes y prótesis con mejores prestaciones , la formación de recursos humanos para la industria local de celdas de litio, el uso de biofilms para reducir infecciones hospitalarias, el diseño de nuevas terapias antitumorales, entre otros.

Recorrida por el nuevo edificio de aulas y laboratorios

El encuentro entre el vicepresidente y el decano incluyó finalmente una recorrida por el nuevo edificio “Gran Malvina” perteneciente a la Facultad de Ciencias Exactas, destinado a tareas de investigación y enseñanza, que está emplazado en el corazón del Polo Científico –Tecnológico del denominado Bosque Este, en boulevard 120 entre 63 y 64.

El nuevo inmueble, inaugurado a fines de 2023, alberga -en planta baja, primero y segundo piso- aulas y laboratorios destinados a trabajos prácticos y de investigación, con todas las medidas de seguridad requeridas para el manejo de sustancias químicas y biológicas, mientras que en el tercer nivel hay despachos para investigadores. Todas las plantas mencionadas tienen una batería de sanitarios accesibles y un office de apoyo y mantenimiento.

La obra aumenta considerablemente las capacidades académicas en docencia de grado y posgrado de las carreras que se dictan en Exactas, y refuerza la infraestructura en investigación científica y transferencia de conocimiento.

 

 

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El fenómeno de las apuestas en línea crece entre los adolescentes

Una bomba está por explotar y nadie sabe todavía cómo desactivarla. Santino y Julián (nombres ficticios), estudiantes de cuarto año de una escuela secundaria pública en el barrio de Balvanera, miran las pantallas de sus celulares como si el universo estuviera contenido en ese rectángulo. A la profesora de inglés, Agustina, le llaman la atención las facciones expectantes, el vértigo en las manos, la adrenalina en los cuerpos. “Estamos timbeando, profe”, dice Santino y un gesto triunfal asoma por sus mejillas. De pronto la sonrisa desaparece de su cara: “¡Me quiero matar, perdí 3.000 pesos!”. Julián, en cambio, ganó 30 dólares. Para ellos es una manera fácil y rápida de obtener dinero, observa la “profe” de inglés. No ven ningún peligro, como si el juego fuera una actividad sin trascendencia que no puede convertirse en una de las principales adicciones del siglo XXI: la ludopatía digital. Las apuestas en línea son un fenómeno en crecimiento entre los adolescentes. Las docentes en las aulas detectaron el problema y están “muy preocupadas”. En los casinos virtuales y los sitios de apuestas deportivas intervienen influencers, exparticipantes de Gran Hermano, modelos, actores y músicos que comparten publicidades pagas sin ninguna advertencia.

Vínculo tóxico

Débora Blanca, psicóloga especializada en ludopatía y directora de Lazos en juego, revela que la adicción a los juegos en línea aumenta entre los adolescentes porque crecen los consumos diversos (alcohol, drogas, las pantallas, las redes sociales) y bajan las edades de inicio. “Los juegos de apuestas tienen la particularidad de ser legales en la Argentina; no se está haciendo nada ilegal”, precisa y comenta que cuando algo legal se publicita se incrementa el consumo. “Para los pibes es natural el uso de pantallas. Cada vez desde más chiquitos se les da un celular y empiezan a tener todo a través de una pantalla. La pandemia naturalizó muchas actividades que antes eran presenciales y que ahora adoptaron el formato virtual. Los adolescentes jugaban en la cuadra, en la vereda, en los clubes. Ahora juegan en sus casas o en las escuelas a través de las pantallas. Desde las redes sociales, los influencers, los youtubers, los tiktokers ocupan un lugar ideal para los pibes porque tienen aprobación que se llama me gusta y ganan guita. Si un influencer dice ‘apuesten que está buenísimo’, los pibes no van a hacer otra cosa más que apostar”, analiza Blanca.

La edad de iniciación promedio es a los 15 años, pero psicólogas y psiquiatras especializadas en adicciones están recibiendo consultas por chicos de 12 años. Los adolescentes crean un perfil falso con datos de la madre, del padre o de quien sea y usan plata que quizás estaba destinada para otros gastos. La directora de Lazos en juego recuerda que los adolescentes disponen de cierta independencia con el dinero y entonces lo gastan en las apuestas en línea. “Si tienen menos de 18 años y apuestan, están transgrediendo la ley porque tienen que ser mayores de edad; por eso una de las cuestiones importantes a considerar es que falsean datos y documentación”, subraya la psicóloga y en cuanto al comportamiento expresa que “apuestan lo que ganan hasta que empiezan a perder y aparece el vínculo tóxico con el juego, que es lo que se llama ludopatía, que tiene como condición la pérdida”. Blanca resume cómo funciona la cabeza del ludópata: “El adicto al juego necesita siempre perder porque cuando pierde es cuando se le arma la necesidad de recuperar lo que perdió; entonces vuelve a apostar y vuelve a perder porque el desafío es ver de dónde saca la guita para volver a jugar”.

Las cifras en juego

El informe Global Online Gambling Market ilustra un fenómeno que es mundial y crece a pasos agigantados: en 2020 los juegos de azar online recaudaron 65.316 millones de dólares y se proyectan cerca de 130 mil millones para 2027. No es un dato menor que las principales casas de apuestas en línea instaladas en Argentina están patrocinando a los grandes equipos futbolísticos; un negocio multimillonario que llegó para quedarse. En la camiseta de River Plate está Codere; en las de Vélez y Estudiantes de La Plata, el auspiciante es Bplay; mientras que la selección nacional se aseguró el auspicio de Betwarrior. La sueca Betsson luce en el pecho de las camisetas de Boca y Racing; City Center aparece en las de Newell’s Old Boys y Rosario Central.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la ludopatía como una enfermedad emocional que afecta aspectos de la vida personal, familiar, laboral, social y económica de quien la padece. Según las estadísticas del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos, el 30% de la población mantiene algún tipo de vinculación con el juego, y dentro de ese porcentaje el 95% corresponde a personas que lo hacen recreativamente, 3,5% son jugadores problemáticos y 1,5% compulsivos. En la Argentina hay unas 19 millones de personas que juegan asiduamente, mientras que 7 de cada 100 argentinos pueden ser considerados adictos.

Perspectiva digital

Después de la pandemia, la psicóloga Soledad Fuster, docente en la Universidad de Buenos Aires, diplomada en ESI y Educación Inclusiva, empezó a escuchar en la clínica a adolescentes que ganaban plata jugando virtualmente, “pero aparecían casos aislados, en continuidad con un período de aislamiento sostenido que había obligado a encontrar en lo virtual la oportunidad para encontrarse con otros, disfrutar, expresarse y construir subjetividad”. A partir de su trabajo en instituciones educativas, dentro de las aulas y en espacios de talleres, percibió que al mencionar el tema de las apuestas en línea muchos adolescentes, fundamentalmente varones, le contaron los montos que ganaban y los proyectos que tenían para gastar el dinero ganado, que en ocasiones, eran sumas significativas.

Para Fuster es “imprescindible” trabajar en la secundaria desde la ESI (Educación Sexual Integral) con perspectiva digital porque los vínculos y las actividades de las y los adolescentes, cada vez más, aparecen atravesados por la virtualidad. “Una virtualidad que lejos de ser algo opuesto a la realidad, se constituye como un escenario más donde chicos y chicas interactúan, se expresan, aprenden y también enfrentar peligros que, en muchos casos, generan impacto psíquico, afectando su autoestima, sus posibilidades de socializar y desarrollarse de manera integral”, explica la psicóloga y agrega que los riesgos que enfrentan van desde la posibilidad de ser víctimas de estafas virtuales hasta abusos sexuales a través de Internet, lo que se conoce con el término de “grooming”. “Las y los adolescentes evidencian pérdida de interés o distracciones recurrentes al estar pendientes de los celulares; el descanso se ve afectado por las horas que pasan durante la noche con los dispositivos e incluso reemplazan deportes por juegos online que eligen debido al dinero que obtienen”, describe la psicóloga el impacto que genera esta adicción. “Los riesgos de desarrollar patologías vinculadas con las nuevas tecnologías se incrementa; hay chicos entre 13 y 16 años que confiesan que no pueden dejar de mirar el celular, incluso piden la intervención de las personas adultas para que les exijan guardarlo y no distraerse”.

Apostar en clase

Antonela (nombre ficticio) reconstruye el comportamiento de varios compañeros de cuarto año de una escuela secundaria pública en el barrio de Liniers. “En casinos online que tienen como ‘cajeras’ y ‘cajeros’ por Whatsapp apuestan poco, 500 pesos por día, igual pueden apostar más, si quieren. El dinero sale de sus papás; no sé si ellos saben, pero es la plata que les pasan por una billetera virtual para comidas y otros gastos”. Las “Cajeras” y “Cajeros”, como se hacen llamar, son las y los intermediarios entre los apostadores y las casas de apuestas. Hasta ahora Antonela sólo vio a varones jugar. “Muchas veces lo hacen en clase, cuando no está el profesor explicando y nos dan un rato libre”, confirma esta adolescente. “A un amigo mío le decíamos que ya era mucho y que no apostara más, que no estaba bien. Después recapacitó y dejó de hacerlo. Otros lo hacen por diversión y no se dan cuenta de que no está bueno”.

Agustina, la profesora de inglés de Santino y Julián, sostiene que como docentes primero deberían buscar las maneras de abordar el tema con los estudiantes para “concientizarlos” del problema. “No estamos preparados para esto, así que necesitamos ayuda externa y capacitaciones”, reconoce. Desde Jugadores Anónimos (JA) de Argentina, Miriam señala que dos escuelas, una de Martínez y otra de Flores, se han comunicado expresando preocupación y pidiendo que alguien de JA vaya a dar una charla para los alumnos. “La línea vida” por Whatsapp funciona las 24 horas, pero todavía no han recibido pedidos de ayuda de adolescentes porque “no piensan en esto (el juego) como si fuera una enfermedad”.

El paradigma del dinero fácil

Estudiar, trabajar, progresar fue el paradigma de la movilidad social ascendente de varias generaciones de argentinos. “En este momento el paradigma del trabajo, del progreso y del costo que había que pagar para aprender, ya no es aceptado. Los pibes renuncian antes de empezar, porque hoy en general a los chicos no les interesa ser empleados, trabajar ocho horas en una empresa y que el gerente les diga cuándo se pueden tomar vacaciones --reflexiona Blanca--. Hoy está enaltecida la palabra libertad, ser libres, elegir todo, elegir dónde, cómo y cuándo. Hay una parte de esto que está buenísimo, pero hay otra parte que niega la realidad. A los 18 años no se puede elegir, no se puede empezar siendo gerente; hay que hacer una carrera y eso implica siempre renuncias, enojos, angustias, inseguridades. Hoy se habla de ganar dinero, no de trabajar, ahí es donde se enganchan las apuestas. La idea es ganar dinero, pero no trabajando, no esforzándose”.

Geraldine Peronace, psiquiatra especialista en adicciones, destaca que están recibiendo consultas por chicos de los 12 años. “Como con el uso de sustancias, hay un recorrido. Primero es el uso, luego el abuso y después llegamos a la dependencia, donde ya la neurobiología del cerebro está afectada y donde esa persona requiere de un tratamiento médico porque su cerebro enfermó y no puede pensar adecuadamente”, plantea la psiquiatra y admite que la mayoría de los adolescentes están “en situación de uso y abuso de Internet”. Según Peronace hay una “falta de control parental”; las apuestas son “una manera de llamar la atención en un sistema familiar donde la comunicación está fundamentalmente alterada”. ¿A qué clase social pertenecen los adolescentes afectados?, pregunta Página/12. “Es un tema transversal a todas las clases sociales y se da mucho más en los varones que en las mujeres”, responde la psiquiatra. “La primera escuela que me llamó fue de una provincia, de un pueblo que ni conocía y que lo tuve que buscar por Internet. No podía creer lo que estaba escuchando; eran los docentes quienes me estaban contando cómo apostaban los chicos desde los celulares. Los docentes fueron los primeros en alertarnos a los especialistas a lo largo y ancho el país. Este es un problema en el que tenemos que poner el ojo; estamos en el tiempo perfecto antes de que estos chicos se conviertan en su mayoría en adictos; estamos en el momento de poder intervenir con la prevención”.

 

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Participación en salud y la dirigencia sindical.

Por Jorge Mera

La participación directa de la ciudadanía en el curso de sus destinos, para nuestro caso en materia de Salud, es un  principio substantivo para la acción social que se realiza a través de los usuarios o de sus legítimos representantes.

 En un tiempo lejano las comunidades de inmigrantes fueron el principal vehículo de esa participación. Testigos de ese momento aún permanecen los hospitales Italianos, Españoles, Británico, Israelita, etc.

 A su vez, la evolución de la seguridad social médica ha seguido en Argentina, como en muchos otros países del mundo, las líneas de solidaridad propias de la sociedad civil contemporánea a esos desarrollos. Por ello, la aparición y crecimiento de las obras sociales en nuestro país estuvo íntimamente asociada con las asociaciones gremiales.

La solidaridad étnica que dio lugar a aquellas entidades mutuales y de socorros mutuos ya había sido en gran medida remplazada por la solidaridad laboral cuando comenzó la primera etapa de las entidades que hoy conocemos como “obras sociales”, o sea la manifestación en Argentina de las organizaciones de la seguridad social médica que se encuentran en otras partes del mundo (“krankencassen” en Alemania, Fondos de salud en Holanda o Bélgica, etc.).

Esta primera etapa fue voluntaria y espontánea. Las asociaciones de trabajadores (sindicatos) empezaron a ofrecer a sus afiliados servicios sociales de diferente tipo: pensiones, turismo, recreación y, entre todos ellos, salud. La financiación de estos servicios, por lo general contratados con médicos y clínicas privadas, se hace en ese momento sobre la base de las cuotas societarias que voluntariamente abonan los afiliados y, más tarde, se consiguen subsidios y subvenciones por la vía de convenios colectivos de trabajo pactados con los empleadores.

Con el correr del tiempo, el Estado advierte la importancia de ese movimiento y comienza a participar en él. Así, en 1944, el Poder Ejecutivo Nacional sanciona el Decreto 30655 por el que se constituye una Comisión de Servicio Social cuya finalidad fue “...propulsar la implantación de servicios sociales en los establecimientos de cualquier ramo de la actividad humana donde se presten tareas retributivas”.

A corta distancia, el gobierno avanza un paso más y, sobre la base de las estructuras previamente creadas por sindicatos, constituye “obras sociales” con individualidad jurídica y financiera, distintas a las respectivas asociaciones de trabajadores. El primer ejemplo es la Dirección General de Asistencia Social para el Personal Ferroviario (origen de la hoy Obra Social Ferroviaria - OSFE) que fue establecida por Decreto 9644/44, tomando para sí los preexistentes servicios de la Unión Ferroviaria y de la Fraternidad. La norma establecía (art. 1°) que la Dirección General actuaría en la materia de su competencia “con prescindencia absoluta y al margen de las actividades sindicales…”

La sostenida intervención estatal, culmina con el dictado de la Ley 18610 (t.o.1971), que extendió el régimen de obra social a todos los trabajadores en relación de dependencia del ámbito nacional (los provinciales se canalizaron por otras vías). y consagró la vinculación sindical que se vio en el origen del proceso de gestación de las obras sociales, al establecer que solo los gremios signatarios de convenios colectivos de trabajo podrían constituir una entidad de ese tipo.

En la actitud y en las acciones concretas que realizaron los sindicatos de trabajadores en materia de obras sociales se manifiestan dos de las etapas del movimiento sindical que reconocía el dirigente de Luz y Fuerza Juan José Taccone. Decía él que la primera etapa es puramente reinvindicativa, donde todo el esfuerzo de las organizaciones se vuelca a la consecución de aumentos de salario y de mejores condiciones de trabajo. La segunda etapa es la provisión de servicios sociales a sus afiliados y, según Taccone, la tercera etapa es la participación en el poder. Así, mediante el manejo de las obras sociales, especialmente sus recursos financieros, los sindicatos se aseguran una destacada y firme participación en el poder social y político.

Este "modelo sindical argentino" y su estrecha vinculación con las obras sociales, ha merecido elogios, pero también críticas, que parten de observar una verdadera disociación de intereses, evidenciable en tres facetas, según la tipología de Adrián Goldín:

         "a) Disociación representativa: se expresa en la ¬prevalencia de los intereses del aparato sindical por sobre los de los propios trabajadores;

        "b) Disociación política: los representantes sindicales que desempeñan funciones en las instituciones específicas del sistema político (v.g., legisladores) se involucran en la formulación de políticas públicas que, más allá del juicio de valor que merezcan, entran en contradicción con los intereses sectoriales que los sostienen;

         "c) Disociación funcional: Los dirigentes abandonan su rol de representación y defensa [de los trabajadores] y asumen, en cambio, el de empresarios-prestadores de servicios; en esa gestión los trabajadores no son ya aquellos a quienes se defiende y representa, sino clientes-prestatarios y, para peor, clientes cautivos (obras sociales, seguros de retiro, etc.). La experiencia actual y pasada muestra con singular elocuencia que también aquí los intereses de unos y otros suelen tomar rumbos divergentes.

A tal resultado negativo contribuyó señaladamente el concepto de que las obras sociales, a fuerza de estar estrechamente ligadas a la marcha de los sindicatos, son su "propiedad", cuando solo se trata del manejo de dineros públicos recaudados por el mandato de una ley y por tanto -en el mejor de los casos- el dirigente o funcionario de una obra social es un agente fiscal a quien caben las responsabilidades morales del empleado público, aunque no rijan para él las normas de un escalafón o un reglamento de funciones.

Tampoco debe olvidarse que dicha dirigencia ha sido habitualmente tratada por las autoridades como un grupo a seducir o combatir en función de la lucha por el poder político o económico (léase el apoyo inicial y luego la feroz disputa entre la CGT de Hugo Moyano y el gobierno de Cristina Kirchner) y que, por cierto, cuando son parte de un negocio político resultan hábiles e impiadosos (recuérdense los resultados del arreglo con el ”grupo de los 15” que intentó el gobierno del Presidente Alfonsín).

Es de lamentar que la participación en sociedades intermedias como las obras sociales, que es una inmejorable ocasión de servicio para los gremialistas -de las que hay excelentes ejemplos- no siempre haya resultado escuela de esfuerzo y dedicación desinteresadas y que el rol modelo predominante, que ha copiado o imitado más de un dirigente, y que ha pasado a la conciencia colectiva de la sociedad y también, desafortunadamente, a los anales de la picaresca criolla, sea el del sindicalista aprovechado que ocupó el más alto cargo directivo del INOS y proclamó sin pudor que en el país “nadie hizo la plata trabajando”.

Diferentes grupos de presión y factores de poder cuestionaron el protagonismo, incluso la mera presencia de las asociaciones gremiales en el escenario de Salud. Desde la izquierda neta porque para ella el Estado es el único camino para conseguir la perfecta equidad y justicia. Hegel hubiera dicho que “el Estado es la realidad de la idea moral”; luego nazismo y comunismo transitarían por ese camino. Desde el cuerpo médico profesional porque se la vivió como una intrusa que perturbaba la santidad de un sistema basado sobre el hospital público donde, revestido de blanco, el médico es sumo sacerdote, y sobre el ejercicio de la profesión liberal Solo los empresarios de la salud han recibido sin hostilidad ese nuevo actor social sanitario, con el cual pueden compartir la neblina que a veces opaca la transparencia del sector.

No obstante lo anterior, conviene distinguir en esta materia la sana teoría de la seguridad social y la participación en ella de los sindicatos de la práctica deficiente que muestra no solo el ejemplo mencionado sino también dirigentes condenados por delitos cometidos en el ámbito de las obras sociales.

Eduardo Briancesco ha sabido comentar que la famosa trilogía de la revolución francesa, “libertad, igualdad, fraternidad”, ha reconvertido su significado  y hoy es  “autodeterminación, participación y solidaridad”

En esa línea de pensamiento, el mensaje de ley con que se presentó en 1985 el proyecto de Seguro Nacional de Salud decía, entre otras cosas, a propósito del principio de participación:

"El articulado mantiene un cuidadoso equilibrio entre las responsabilidades del Estado como promotor del bien común y la participación de los beneficiarios en la gestión inmediata de las actividades … La salud, como la educación y la vivienda son cuestiones de prioritario interés público -de allí la necesidad de un activo papel del sector estatal- pero que permiten y necesitan una amplia participación de las personas y sociedades intermedias en su gestión directa".

La participación de representantes de los beneficiarios, que estaba prevista en los directorios del INOS y de la ANSSAL, ha sido hoy suprimida en la constitución de la Superintendencia de Servicios de Salud y remplazada de hecho por el arbitrio o el humor de las autoridades gubernamentales.

Pese a las vicisitudes que ha corrido la participación de los beneficiarios en las obras sociales, representados de hecho por los sindicatos en cuanto sociedades intermedias, el sistema de salud de nuestro país no alcanzará la plenitud si no resolvemos con realismo y concordia el dilema que plantea la justa ubicación de las asociaciones gremiales en un nivel de conducción participativa. Tengo para mí que la comunidad académica debe tomar hoy la iniciativa en la materia por ser la menos contaminada de intereses creados.

Respondo desde ya al cuestionamiento. Si no la comunidad académica ¿quiénes?; si no ahora ¿cuándo?

 

Miguel Larguía 1940 - 2023

Maestro de la neonatología argentina, falleció el 3 de noviembre tras una fecunda vida profesional generando un espacio de formación neonatológica que trascendió el ámbito nacional en los últimos 50 años. 

Médico ante todo --como él solía decir-- y conforme a la tradición familiar ya que fue precedido por su padre Alfredo Eduardo y su abuelo Alfredo Cecilio, ambos pediatras de renombrado prestigio y ex presidentes de la Sociedad Argentina de Pediatría.

Transitó la vida con la fuerza y la convicción de querer hacer las cosas bien. El decía que una medicina regular para los recién nacidos prematuros era mala medicina. Formado en la excelencia del Colegio Nacional de Buenos Aires y luego egresado como médico de la Universidad de Buenos Aires con Diploma de Honor, realizó la residencia de pediatría en el Hospital de Niños Dr Ricardo Gutiérrez bajo la influencia y la orientación de Florencio Escardó y Carlos Gianantonio, a quienes reconocía como sus maestros.

Desde 1968 en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá fue marcando un largo camino de consolidación de un modelo centrado en los derechos y necesidades del recién nacido y su familia para su atención y cuidado amoroso, llegando a ser Jefe de División Neonatología hasta Junio de 2014. En todo ese recorrido promovió un modelo de atención perinatal integral, desde el embarazo hasta el seguimiento del recién nacido, con la residencia hospitalaria para madres, el acceso irrestricto de la familia a la UCIN y el modelo de maternidad centrada en la familia.

Sus pares primero lo nombraron Miembro Honorario de la Sociedad Argentina de Pediatría y posteriormente Académico de Número Sitial Número Dos de la Academia Nacional de Medicina, sitiales que ocupó primero Gianantonio y luego su padre, a quien Miguel reemplazó.

Sus colegas de los primeros años en la Sardá siempre han destacado la fuerza y valentía de su liderazgo haciendo realidad esa expresión de que el trabajo en equipo es el secreto que hace que con personas comunes se puedan alcanzar resultados extraordinarios. Ese liderazgo se basaba en conocimiento, ejemplo, compromiso, coraje en la innovación y empatía con todos sus compañeros del equipo de salud en la Maternidad Sardá, al que sumaba una gran capacidad de gestión. Dos temas lo definían, la calidad del conocimiento científico y el compromiso con los niñes y sus familias.

Su último acto profesional es haber promovido en la propia Academia Nacional de Medicina la importancia de la epigenética y de una mirada perinatal dentro del curso de vida.

 

Comunicado de AASAP ante los excesos en la respuesta de las fuerzas de seguridad durante las protestas ciudadanas

En el marco de nuestra preocupación constante por la salud y el bienestar de la sociedad, La Asociación Argentina de Salud Pública expresa su profunda inquietud por el importante número de personas lesionadas y afectadas en recientes manifestaciones ciudadanas. No hay duda que el Estado debe proteger la seguridad de la población, garantizando la integridad física y emocional de cada individuo. Estos principios no deberían entrar en conflicto con la libertad de circulación, de reunión y de expresión y deben ser abordados de manera armoniosa. Al mismo tiempo, la evidencia científica respalda la relación positiva entre la participación ciudadana y la mejora de los niveles de salud. Fomentar la colaboración y el diálogo constructivo es esencial para construir sociedades más saludables y equitativas.

Existen algunas situaciones que nos preocupan especialmente:

  1. El uso indiscriminado de gases que resultaron en quemaduras, agravado por el desconocimiento de los servicios de salud sobre cuáles son estrategias de curación adecuadas.

  2. Los casos de daños oculares sufridos por manifestantes, que son estrategias cada vez más frecuentes -desde Cachemira hasta Hong Kong-, y que nos recuerdan los lamentables episodios en Chile en los que, según la Cruz Roja, resultaron en que más de 2.500 personas padecieran lesiones, de las cuales un 30% fueran permanentes.

Invocamos a las autoridades a revisar estas tácticas, garantizando que la respuesta a manifestaciones respete los derechos fundamentales y la seguridad de todas las personas.

 

Asociación Argentina de Salud Pública

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